Tener un gran negocio es una cosa complicada. A menudo escuchamos sobre cómo ciertas personas lograron sus metas, y es tentador intentar replicar su modelo. En ventas, incluso muchos gerentes dicen que simplemente “mires y aprendas” de quien sea el mejor vendedor del momento. El problema es que con esto, solo se crean imitadores de grandes personas, y no grandes personas.

Podemos perdernos tan fácilmente en la competencia o en las dudas sobre nosotros mismos que queremos creer que existe una fórmula mágica para el éxito. Sin embargo, gran parte de nuestro éxito proviene del cómo nos distinguimos de los demás. Así que aquí están algunas de las cosas clave para hacer que te diferencies de la competencia y harán que las personas sigan regresando por más.

  1. Celebra tu originalidad.

El éxito en los negocios no proviene de la imitación; viene de diferenciarte de la competencia. Es posible que hayas escuchado de este concepto antes y te haga preguntarte, ¿qué significa esto realmente?

Para empezar: ¡Estar en tu elemento!

No trates de ser algo que no eres. Puede ser que haya una cierta “forma de ser” o “forma de hacer las cosas” que se espera en tu ámbito, y si, puedes aprender de eso y aprender de lo mejor. Pero no a costa de perder tu esencia. Si tú eres un terapeuta masajista metálico, o una persona eléctrica en un mundo corporativo, ¡busca como puedes usar tus talentos y habilidades naturales para darte una ventaja especial en tu negocio!

Pregúntate, si estás siendo fiel a tu verdadero elemento en este momento.

¿Qué estarías creando?

¿Dónde estarías?

¿Como se vería tu negocio?

¡Permítete estar inspirado!

  1. Entender y adaptarse a las otras personas.

Entender a las personas es vital en los negocios. La comunicación con los clientes, compañeros, y equipos basado en su personalidad te permitirá tener el mayor impacto posible.

Cada tipo de personalidad tiene diferentes formas de hablar y de moverse, diferentes motivadores y valores. Vienen a ti buscando experiencias diferentes. Del mismo modo, cada individuo busca sus servicios, o trabaja contigo por diferentes razones.

Empieza a leer el lenguaje corporal de las personas.  Escucha sus palabras clave, y ve cuáles son sus principales valores, prioridades y experiencias deseadas. Si puedes adaptar tu comunicación y servicios con esos toques mágicos las personas ¡volverán por más!

  1. Ofrece soluciones

Siempre enfócate en ofrecer soluciones a tus clientes. Gana su confianza resolviendo sus problemas. Y esto nos significa arreglar su automóvil o ofrecerles un seguro de vida.

Cada tipo de personalidad busca soluciones diferentes a problemas subyacentes:

Eléctrico – resuelve su aburrimiento con experiencias divertidas, dinámicas y ligeras.

Fuego – resuelve sus problemas de productividad y ayúdalos a ser los mejores ofreciéndoles los mejores productos y servicios del mercado.

Acuático – resuelve su deseo de conexión estando atento y abierto, y haciendo que se sientan personalmente atendidos.

Tierra – resuelve las incomodidades y desarmonías en su vida ofreciendo soluciones que no solo sean para ellos, sino también que sirvan para las personas en sus vidas, y ayúdalos pacientemente a resolver los detalles para tomar la mejor decisión.

Airy – resuelve su necesidad de espacio personal dándoles espacio para tomar sus propias decisiones, apoyándolos con la información clave que les ayude a tomar la decisión más informada.

Metálico – resuelve su necesidad de pragmatismo brindando información sobre calidad, producción, el costo beneficio del producto, siendo conciso, y entregando a tiempo.

 

  1. No vendas desde tu propia personalidad.

Como lo ilustra el punto 3, cada tipo de personalidad tiene diferentes valores.

Nunca asumas que sabes que es lo más importante para tu cliente.

Nunca asumas que no están dispuestos o no pueden invertir en los mejores productos. Nunca asumas que ellos quieren las mismas cosas que tu quieres, o qué quieren las mismas  cosas que quieren otros clientes.

Haz preguntas, descubre sus prioridades, y siempre ofrece el mejor producto primero.

 

  1. Agrega valor, no descuentes.

Muchas veces cuando los clientes rechazan por el precio de algo, no es que por que o tengan dinero, es que no le ven el valor a lo que estás ofreciendo.

Así que agrega más valor, no descuentes.

Si alguien solicita un descuento, no bajes el precio, mejor ofréceles algo extra. De lo contrario, devaluarás tu producto, servicio y a ti mismo, y si tus clientes se acostumbran a pedir descuentos. Comenzarán a realmente asumir que tu producto no vale lo que estás cobrando por el.

Si conoces la personalidad de tu cliente, y le vendes basado en sus valores, puedes crear una experiencia que valga el precio extra.

¿Cuáles son algunas de las cosas que haces en tu negocio que te diferencian de los demás?

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